Ser más o menos informal a la hora de negociar es la cuestión que se plantea; ¿un firme «buenos días señor fulano, mucho gusto, encantado de saludarle» o una sonrisa e ir al grano? El tipo de abordaje puede decidirse al tener en cuenta de dónde es nuestro cliente. De España a Japón, las culturas empresariales difieren y cuáles son esas diferencias es lo que importa saber. Poner un brazo alrededor de un japonés mientras se le dice afablemente que será un placer negociar con él no será un buen comienzo de relación; en verdad, lo más probable es que no conteste a tus próximas llamadas… 🙂

Para un japonés, coreano, danés, alemán, holandés y británico un discurso más informal, gestos demasiado amistosos o algún tipo de envolvimiento emocional en contexto de trabajo puede denotar falta de profesionalismo y de madurez para un negocio. Ya para los españoles, italianos, brasileños, indianos y mercados emergentes en Asia y África ser expresivo y reconocerse un esfuerzo para construir una relación más cercana, donde no hay necesariamente una separación entre la vida profesional y personal, demuestra sinceridad y aumenta la confianza. Esto se contasta en un estudio desarrollado por Erin Meyer, titulado «The Culture Map: Breaking Through the Invisible Boundaries of Global Business“.

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Sin embargo, no necesitamos estudios para saberlo. Nosotros, como proveedores de servicios de idiomas con clientes y colaboradores en diferentes partes del mundo, tratamos constantemente con estas diferencias culturales. Por lo general, con nosotros son los portugueses e ingleses los más formales y los de Francia y Brasil están entre los más informales. Sin embargo, cabe recordar que el tipo de empresa y su cultura propia pueden acentuar o disminuir estos hábitos culturales, siendo que se denota una cierta tendencia hacia la informalidad que las nuevas tecnologías imprimen a la comunicación.