Internet – la amenaza a la diversidad lingüística

Internet – la amenaza a la diversidad lingüística

¿El idioma que hablamos online es importante? La capacidad sin precedentes para comunicar y acceder a la información son las promesas tejidas en la gran venta de la conexión a Internet.  Pero, ¿qué tan diferente es la experiencia si la lengua materna del usuario, por ejemplo, es Zulú en lugar de Inglés? De los más de 6000 idiomas del mundo tan solo 5% son relevantes online.

El lenguaje afecta profundamente la experiencia en Internet. Decide con quién hablas en las redes sociales y como te comportas en estas comunidades, así como determina la cantidad de información a que se puede acceder. Buscar algo en Google en una determinada lengua puede traer hasta 10 veces más resultados que hacerlo en otra. Y se tu lengua materna está en peligro de extinción es muy posible que nunca llegue a tener una existencia online. Se dice que Internet es infinito, pero esto solo es verdad si dominas los idiomas del mundo digital. Para el individuo, Internet es tan grande cuanto las lenguas que este domine.

Este hecho lleva a una homogeinización lingüística por parte de los usuarios, que deciden compartir información en idiomas más globales para llegar a más amigos o más clientes, espectadores, likers o retweeters, en lugar de cultivar comunidades y legados más íntimos y variados. Pero incluso si hablas un idioma dominante obtienes una visión limitada de la información disponible. Se supone que existen muchos temas universales en común en varias ediciones de idiomas diferentes. Sin embargo, en Wikipedia hay menos contenido común en diferentes ediciones de lo que sería de esperar: el 74% de la información tiene artículos en un solo idioma y el 95% de los artículos están en menos de seis idiomas. Incluso el inglés – la edición más grande y potencialmente más diversa – contiene sólo el 51% de los artículos en la segunda edición más grande, el alemán. Wikipedia es sólo un website, pero incluso esta pequeña muestra sugiere que el universo de información en Internet se ve muy diferente de un idioma a otro.

 

 

Para los idiomas menos hablados es muy difícil ganar presencia online en un mundo de aplicaciones que necesitan ser localizadas para cada idioma. Los pequeños desarrolladores optan por el inglés, español, alemán o francés, y así sucesivamente, porque no tienen los recursos para hacer más. Pero incluso gigantes como Microsoft pueden arrastrar los talones a la hora de agregar, diccionarios de revisión ortográfica a su software.

Tecnología como la traducción automática de Google ayuda a preservar los idiomas de las minorías, o al menos hace que sean más viables online, pero la situación general no se ve bien para los idiomas con menos hablantes con la homogeinización de la comunicación in Internet. El resultado de esto no es sólo la muerte de las lenguas, sino la extinción de culturas enteras y formas de interpretar el mundo.

En 2011 la ONU declaró el acceso a Internet como un derecho humano básico. Sin embargo, está claro que el acceso por sí solo no es suficiente para poner a todos en pie de igualdad digital. A medida que Internet y las redes sociales se integran cada vez más en cómo nos conectamos y entendemos el mundo que nos rodea, también lo hace el lenguaje que usamos para acceder a esa experiencia. Hoy la Unesco sostiene que los hablantes de lenguas no dominantes deben poder expresarse online de manera culturalmente significativa y pide a los gobiernos que  desarrollen políticas lingüísticas integrales que apoyen y faciliten la diversidad lingüística online y el multilingüismo.

2017-05-17T09:00:46+00:00