El mundo se esta volviendo un lugar cada vez más estresante. Este fenómeno empezó en torno de los setenta y ochenta cuándo la revolución tecnológica llevó los ordenadores a las masas y aceleró significativamente el ritmo de vida y trabajo, mientra que la seguridad laboral se esfumaba. No obstante, ¿es esa la principal razón por la cual el estrés se ha vuelto tan prominente en la sociedad moderna?

El escritor Alain de Boston dice que “la ansiedad y el estrés viven en la brecha entre el nivel de oportunidades que constantemente nos dicen que existen y la realidad que enfrentamos.”

Entonces, ¿cómo podemos dominar el estrés mientras mejoramos nuestras perspectivas profesionales?

El proceso de aprender un idioma puede ayudar significativamente a manejar el estrés mientras que mejora las posibilidades de tener éxito profesionalmente, pues la habilidad de hablar diferentes idiomas está entre las cualidades más deseadas por los empleadores. Mientras tanto, las competencias que se puede desarrollar durante un curso de idiomas son también importantes aptitudes profesionales.

Estudiar en un ambiente desafiante pero en un entorno de apoyo nos da la posibilidad de explorar y expandir nuestra zona de confort.  El potencial para el crecimiento personal viene solamente cuando la experiencia de estar fuera de una zona de confort es apropiada y conduce al logro, y es esta filosofía que esta al centro de aprender un idioma extranjero.

Cuando aprendes un idioma en un contexto de inmersión te estás constantemente esforzando por aprender más y mejor. La experiencia de vivir en una cultura diferente te animará a probar algo nuevo todos los días, por lo tanto, vas expandiendo orgánicamente tus límites. Serás constantemente desafiado y necesitarás trabajar para superarlo. Al final habrás aprendido no solo vocabulario y gramática pero, a la vez, habrás desarrollado técnicas de gestión del estrés.

Lo que al inicio quizás te hubiera intimidado se tornará algo fácil para ti, sin embargo no es un proceso que pase solo en un momento pero es el acumular de todos las experiencias al largo del tiempo. El estrés es una forma de energía y la energía necesita ser utilizada. Aprender un idioma te enseñará a transformar momentos de estrés en memorias y competencias que te serán útiles en cualquier contexto.