“Perdido en Traducción”

“Perdido en Traducción”

Una buena traducción es lo que toma un contenido y lo hace comprensible para los lectores en otro idioma. Y así lo debería ser siempre, pero las malas traducciones están por todas partes. Algunas son graciosas, otras suenan raro y otras no tienen ningún sentido. De un punto de vista empresarial, tener una traducción mal hecha tiene efectos negativos en la imagen de una empresa. Denotan una falta de atención y consecuentemente disminuyen la confianza del cliente, a la semejanza de los errores ortográficos, como ya fue hablado en “La Importansia de la Hortografia”.

Si estás intentando conectar con tu público, es imperativo que entienda lo que quieres decir. Los errores de traducción pueden ser graciosos pero la conclusión del lector, aunque sea subconsciente,  es que no te has tomado el trabajo, ni el tiempo para entender su lengua y su cultura. Suenas distante, descuidado y poco profesional.

Una buena traducción está vinculada a 3 contextos distintos fundamentales, que hacen toda la diferencia a la hora de poder comprender y traducir contenido a otro idioma:

  • Contexto  Lingüístico – Las mismas palabras pueden tener significados diferentes dependiendo de cómo, dónde y cuándo se usen.
  • Contexto Social – El contexto social cubre muchos casos diferentes. Coloquialismos y modismos, dialectos y diferencias regionales.
  • Contexto Personal – es la intención del narrador y como él mismo pretende que sea interpretado su texto. Esto cubre situaciones como las anteriores, en las que podría haber significado que su contenido sea leído en la voz escocesa. Puede ser importante para el que una palabra tenga un doble significado.

La traducción de otro idioma requiere mucha habilidad y matices. Un buen traductor tiene que ser nativo y con experiencia, necesita entender tu empresa y el mercado al que te diriges.

Aunque la tentación de hacerlo gratuitamente en el ordenador sea grande, los traductores tienen más facilidad en entender el contexto del contenido que un ordenador, y por lo tanto pueden asegurar que el resultado final tiene el mismo significado que el texto inicial.

Los buenos traductores entienden el contexto social tanto del idioma de origen como del idioma de destino. Si es importante, pueden elegir encontrar un coloquialismo apropiado en el nuevo idioma, para que el efecto no se pierda. Si el dialecto o el idioma regional es importante, entonces pueden asegurarse de que esté presente en el nuevo texto también.

Si el significado literal es importante, pueden también utilizar su comprensión del idioma original para encontrar una traducción sin ambigüedad en el nuevo idioma.

Consultan el cliente sobre lo que su contenido se supone que debe decir, en comparación con lo que dice, asegurándose de que el significado no se pierde en la traducción.

Con la proliferación de servicios online de traducción, existen muchas opciones pero también muchas burlas. Hay que tener cuidado para evitar contratar a personas no calificadas para el trabajo. De forma a evitar que esto pase, y que puedas encontrar el traductor que mejor se adecue a tus necesidades es importante tener en atención los siguientes puntos:

  • Servicios online muy baratos. El precio casi siempre refleja la calidad.
  • Pedir referencias profesionales y comprobarlas;
  • Mirar qué tipo de traducciones hace normalmente ese traductor. No es lo mismo hacer traducciones simples que hacer traducciones técnicas;
  • Averigua de dónde es. Su contexto social puede influenciar en su trabajo, por ejemplo, si es americano o inglés.

Cuando hayas encontrado la persona adecuada, garantiza que inviertes el tiempo necesario para garantizar que conoce bien tu empresa y su contexto, así como el del mercado de destino, el tono, el estilo de lenguaje y la intención comunicativa pretendida por tu empresa.

De esta forma, tu comunicación será mucho más eficaz y podrás pasar el mensaje de la mejor forma posible a tu público sin que nada sea “perdido en traducción” 😉

2017-03-09T08:00:27+00:00