La situación actual no va a durar para siempre. Aunque ahora parece que solamente vivimos el día a día, tenemos la obligación moral de seguir pensando en el futuro, pues solamente así habrá valido la pena todo el esfuerzo y sacrificio. Sí, el coronavirus todavía constituye una grave amenaza para nuestra comunidad y por eso estamos todos, cada uno a su manera, empeñados en esta misión. No obstante, los que estamos haciendo nuestra parte quedándonos en casa tenemos que aprovechar nuestro tiempo de la mejor forma posible para que, cuando llegue el momento, empecemos la recuperación de la economía del país. Las plataformas de streaming, los videojuegos y las redes sociales están muy bien para un rato, no obstante es nuestro deber prepararnos para lo que está por venir. Hagamos un ejercicio antes de desconectar un poco de ellas: véanse las redes sociales de los deportistas profesionales. Todos siguen un plan de mantenimiento de la forma física o de mejora de su forma actual, siempre con el objetivo de ponerse a punto para la vuelta a la competición. Lo que tienen prohibido es parar y acomodarse; si lo hacen, sus competidores se los comerán vivos.

Sirve este ejemplo para ilustrar lo que queremos decir arriba – es el momento de prepararse para el momento en que nuestras competiciones se retomen. Sea cual sea la ocupación, siempre hay espacio para aprender algo nuevo o desarrollar una habilidad que ya tenemos. La formación, a veces poco valorada por la poca atención e inversión que se le dedica, es la única herramienta que tenemos para convertirnos en talentos de mayor potencial. Formarnos equivale al entreno de los deportistas.

Por eso, desde Idiomplus queremos que nos preparemos a tope en todos los ámbitos. Estamos lanzando varias iniciativas para fomentar la preparación de nuestra fuerza de trabajo para el futuro, ese momento cuando nos tocará levantar el país. Sea en idiomas, en habilidades directivas, comunicativas, de ventas u otras, este es el momento para mejorar tu talento. En palabras de John F. Kennedy:

Así pues, compatriotas: preguntad, no qué puede vuestro país hacer por vosotros; preguntad qué podéis hacer vosotros por vuestro país.