Los recursos a nuestra disposición que tenemos gracias a Internet son innumerables. Existen aplicaciones de todo tipo que nos facilitan la vida, incluso los hay que se presentan como servicios de traducción fiables. Pero, ¿realmente conviene utilizar un traductor automático en vez de contratar una agencia de traducción? Como expertos, nuestra opinión es ninguna máquina puede sustituir los servicios de traducción para empresas realizados por profesionales. Al menos, en la actualidad.

Quizá la única ventaja que tienen los traductores automáticos es la inmediatez. Basta con pegar un texto en una casilla para obtener al instante su traducción a un sinfín de idiomas. 

El problema es la calidad de esa traducción. Las prisas no son buenas cuando está en juego tu imagen de empresa, la firma de un contrato o un acuerdo comercial. Las herramientas virtuales pueden ser útiles para traducir una palabra en concreto pero no para transmitir un mensaje fiel al original. Un texto mal traducido o un texto traducido literalmente es un riesgo que no te puedes permitir.

La traducción literal es uno de los grandes retos para los traductores automáticos. Estas aplicaciones solo trasponen palabra a palabra, sin intención de comunicar. Por esto, los resultados pueden ser carentes de sentido o, aún peor, con errores graves cuando se traducen homógrafos, palabras que se escriben de la misma manera pero que tienen significados diferentes. Esto solo está al alcance de una agencia de traducción formada por personas. 

Quizá estés pensando que, una vez traducido el texto de forma automática, podrás revisarlo y darle forma adecuada. ¿Has valorado el tiempo y los recursos que emplearás para hacer este trabajo por duplicado? Es mucho más sensato y menos arriesgado contratar servicios de traducción desde el principio. 

En resumen, un traductor automático puede ayudarte a traducir una frase corta o una palabra pero no un texto largo o complejo. Las principales deficiencias de los programas de traducción automática son: 

  • No saben interpretar mensajes largos o complejos
  • No reconocen estructuras gramaticales que pueden tener varios significados
  • No tienen en cuenta el contexto ni el tono del documento
  • Traducen de forma literal las expresiones coloquiales y frases hechas
  • Suelen tener problemas con la concordancia de género
  • Cometen errores con la conjugación de tiempos verbales

La lengua evoluciona para adaptarse a las necesidades de comunicación y a la realidad social de cada época. Cada idioma ha desarrollado terminologías técnicas específicas para cada ámbito académico o profesional. Este proceso natural no puede ser imitado por ningún traductor automático. 

Los servicios de una agencia de traducción son los más recomendables para realizar un trabajo impecable y fiable.

 

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